Hay que mirarlo dos veces para reconocerlo. Enfocar bien la vista, aguzar la mirada. Angus T. Jones, el niño que el mundo ha visto crecer a través de la pantalla, no tiene nada que ver hoy con el adorable Jake Harper que componía para “Two and a half men” (”Dos hombres y medio”). En una entrevista que dio la semana pasada, el joven, de 20 años, apareció con la barba y el pelo largos y desprolijos, una imagen muy distinta a la del lampiño “medio hombre” de la serie estadounidense. Pero lo más revelador no fue eso, sino las declaraciones de Jones, que se ratificó alejado de la televisión comercial y empapado del mundo religioso.
“Realmente quiero volver a la luz porque sé que es donde está la sanación y he visto a Dios hacer cosas asombrosas. Hay unas pocas producciones que me gustaría hacer: shows inspirados en la Biblia y cosas por el estilo”, señaló. Hace dos años, el joven había insultado la tira en la que todavía actuaba, en un video que se difundió por YouTube. En él, alentaba a los televidentes a boicotear el show y a que “dejaran de llenar su cabeza con suciedad”. Agregaba: “era pagado para ser un hipócrita porque no estaba de acuerdo con eso y aún así lo hacía”.
Tras el revuelo que provocó, Jones pidió disculpas, especialmente al director Chuck Lorre: “(La serie) es su bebé y yo insulté a su bebé. Por eso me disculpo, pero no lamento decir lo que dije”.